El ozono en Lavanderías
La aplicación del ozono en lavanderías industriales, comenzó en los E.E.U.U. a principios de los 90. Los principales objetivos buscados eran:
- Reducir los costes energéticos
- Reciclar la mayor cantidad de agua posible
El ozono es el mayor oxidante y el desinfectante más potente que se conoce, el único que responde realmente ante los casos difíciles, propiciando además un excelente control microbiológico, siendo un virucida muy efectivo.
Debido a las excelentes características oxidantes que presenta el ozono, su utilización en la lavandería industrial se ha revelado como una eficaz alternativa, al permitirnos modificar parámetros que inciden de forma directa o indirecta en este proceso.
La inestabilidad del ozono, se convierte en una de sus mayores virtudes, ya que tras su actuación se transforma en oxígeno y desaparece sin dejar residuos. Se convierte así en una herramienta de valor inestimable para el control higiénico-sanitario de puntos críticos.
Al permitir trabajar en continuo, simplifica enormemente el proceso, abaratando costes de mano de obra y manipulación, transporte y almacenamiento de agentes tóxicos o peligrosos.
En nuestro desarrollo de la aplicación para lavanderías, el ozono tiene además un efecto emulsionador, que potencia la actuación de los distintos productos que intervienen en el proceso de lavado.
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