El proceso Profit Laundry®
El sistema de generación de ozono requiere de una alimentación a partir de oxígeno, de unas características muy determinadas. Para ello, y a partir de aire atmosférico, se debe instalar un sistema de compresión y de tratamiento del mismo.
El primer paso consiste en la compresión del caudal de aire necesario, hasta las condiciones de presión exigidas por el
concentrador de oxígeno. Esta primera etapa se realiza mediante un compresor exento de aceite, integrado en el interior
del generador de ozono.
Posteriormente, el aire comprimido es conducido hacia el concentrador de oxígeno, el cual separa los distintos componentes del aire (prácticamente compuesto de un 80% de nitrógeno y un 20% de oxígeno), para ello el flujo de aire comprimido atraviesa unos lechos formados por gránulos de zeolita, los cuales poseen la capacidad de absorber, selectivamente, el nitrógeno del aire comprimido, obteniéndose, de este modo, únicamente oxígeno a la salida de los lechos.
El oxígeno resultante a la salida del concentrador atraviesa la célula de generación de ozono, y por medio de descargas silenciosas, es transformado en ozono.
El inyector de ozono colocado a la salida del generador, crea la suficiente succión en el ozonizador como para aspirar la totalidad del gas ozonizado y realizar una mezcla eficiente con el agua a tratar.
La mezcla resultante ozono/agua es introducida en el depósito de contacto, el cual, es cuidadosamente diseñado, para garantizar un tiempo de contacto suficiente para obtener una desinfección óptima.
El residual de ozono es extraído de la cámara de contacto a través de una válvula de desgasificación, para posteriormente ser eliminado mediante un destructor de ozono, de forma que el aire que se expulsa a la atmósfera es completamente inocuo.
El agua ozonizada, existente en el depósito de contacto es enviada a las lavadoras a través de la red principal de distribución de agua.
El sistema se completa con un dispositivo de control mediante el cual se regula la cantidad de ozono necesaria en el agua de alimentación de las lavadoras. Este dispositivo es conectado al generador de ozono para mantener una concentración constante optimizando el proceso de desinfección.
Opcionalmente, puede instalarse, bajo petición, un sistema de detección de ozono en ambiente para medir la existencia de concentraciones de ozono en el aire.
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